La increíble historia de las tortugas del Orinoco (Parte I)

El aceite de tortuga alumbraba las oscuras noches de Angostura

La cita era a orillas del río, en el solitario caserio de Santa María del Orinoco, entre el Cinaruco y el Capanaparo, bajo el sol inclemente que deslumbró a Santos Luzardo.

Salimos de La Carlota al no más despuntar el día sobre los cerros de Petare, volábamos en un Sky-Truck de la Guardia Nacional, invitados por la Fundación para el Desarrollo de las Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (FUDECI) dependiente de la Academia Nacional de Ciencias para asistir a la liberación de más de 12.000 tortuguillos de la especiePodocnemis expansa, más conocida como tortuga del Orinoco o arrau.

Esta tortuga fue por muchos años una importante fuente de alimento para los habitantes de las riberas del Orinoco y algunos de sus afluentes como el Capanaparo, Meta y Apure, pero la explotación irracional durante más de quinientos años llevó esta especie a un punto tan crítico que fue necesario tomar medidas para evitar su extinción.

La arrau es la tortuga de agua dulce de mayor tamaño en América del Sur. Muy longeva, cuando adulta puede llegar a pesar más de 35 kilos y tener un caparazón de más de medio metro de largo. Su gran tamaño y sus nidadas de más de 100 huevos por postura, han hecho de la tortuga del Orinoco un animal muy perseguido, tanto para el consumo de su carne como de sus huevos. El licenciado Omar Hernández, director ejecutivo de FUDECI ha escrito: "Todas estas características, aunado a su comportamiento de nidificar en grandes colonias, facilitó alhombre diezmar sus poblaciones, sólo tenían que esperar la noche en las playas tortugueras durante la temporada de desove, para capturar miles de tortugas con un mínimo esfuerzo. Estecomportamiento de nidificación también facilitó la colecta de sus huevos que se encontraban engrandes densidades en las playas".

Alexander von Humboldt, en su interesante libro "Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente" describe como al regreso de su expedición al Casiquiare, encontró en la confluencia del Apure con el Orinoco a un numeroso grupo de criollos e indios recolectando huevos de tortuga para extraer el aceite con el cual se encendían las lámparas para alumbrar las oscuras noches de Angostura. Humboldt se detuvo a observar las curiaras llenas de huevos de estos quelonios que rotos y mezclado su contenido se dejaban secar al sol hasta que el aceite flotaba sobre las cáscaras y los restos secos de las claras. El sabio quedó muy impresionado ante la vista de tantas curiaras llenas de aceite y calculó que para ese año, 1800, en el Orinoco medio existía una cantidad mayor a 330.000 tortugas ponedoras.

Poco a poco las madres ponedoras fueron desapareciendo lo que obligó al gobierno nacional a tomar mediadas para su protección. En 1946 se prohibió la colecta de huevos y tortuguillos; en 1962 cuando se calculaba que solo quedaban unos 17.000 ejemplares adultos se estableció una veda absoluta sobre su pesca y comercialización. Pero estas medidas no fueron suficientes y ya en 1979 hubo que incluir a la arrau en la lista de especies en peligro de extinción.

Fuente: Codigo Venezuela

CONTINUARÁ....

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